Huella Socioambiental

Escuelas con Étikaverde

Escuelas donde los niños pueden crecer en un ambiente sano y a través de la educación, despertar  conciencia de la importancia de respetar el entorno y la propia vida.

Desde el año 2013, se viene desarrollando el proceso de colaboración mutua entre diversas escuelas del municipio de Zipacón, y la Fundación Étikaverde para la generación de espacios de educación ambiental en las aulas.

Por medio de dichos acuerdos, y posterior al proceso de socialización de la propuesta con las directivas, los docentes, los padres de familia y los niños; se inició acciones en la escuela piloto de Santo Domingo, en la zona poblada de la Cabaña, del municipio de Zipacón. Se desarrollaron los procesos de Huerta escolar, saneamiento, embellecimiento y manejo de residuos, y posteriormente, se ha ampliado el proyecto de Escuelas con Étikaverde a otras instituciones educativas del municipio, adicionando procesos como el de niños custodios de la Quebrada el Zurrón, ubicada en la vereda San Cayetano del municipio de Zipacón, y otros procesos como lo son diversas actividades ambientales con las escuelas, el adecuado manejo de los alimentos y el reconocimiento de la flora y fauna existente en la zona.

Socialización

Reunión con las comunidades de la vereda el Ocaso del municipio de zipacón

Siembras

Se desarrollan procesos de siembra como mecanismos de protección del medio ambiente

Huertas escolares

Educación en el ciclo de las plantas, el tipo y su cidado

Reconocimiento de flora y fauna

El reconocimiento del territorio y sus recursos como estrategia de protección de los espacios vitales

La educación es fundamental para que entendamos la importancia de cuidar la vida

Con su ayuda fortalecerá nuestro hacer educativo para que las familias (niños, jóvenes y adultos) comprendan la importancia de respetar la propia vida, la de los demás y la del planeta.

Educación ambiental para el Turismo

En el contexto de la conservación del patrimonio natural regional, la necesidad de encontrar alternativas de producción armónicas con la naturaleza e inclusive en el de la construcción de paz en Colombia, el turismo sostenible se constituye en una prometedora oportunidad para la generación de prosperidad.

El turismo tiene la capacidad de convertirse en un eje articulador de acuerdos para la paz. Paz con el agua, paz entre vecinos, paz con la flora y la fauna, paz con los visitantes y paz con el paisaje.

El turismo sostenible constituye una oportunidad enorme, cuando como región enfrentamos las amenazas correlativas a un modelo de desarrollo que desconoce la base natural biodiversa y obedece a intereses económicos globales. Así mismo, porque la pérdida o disminución de servicios ambientales empieza a generar conciencia entre las comunidades sobre la interrelación entre el bosque y el agua, entre estos y la fauna y sus formas de producción, así como de su propia vida.

La ruta ecoturística Zipacón – El Ocaso, ubicada en la Falla del Tequendama, atraviesa uno de los pocos remanentes de bosques de niebla que sobreviven en Cundinamarca, los cuales cuentan con áreas intervenidas por actividades humanas. De estos bosques depende la regulación hídrica de algunas quebradas y lagunas. Adicionalmente esta se ha declarado por BirdLife International, en 2006, como un área de importancia para la conservación de aves, conocida como un IBA – Important Bird Area.

El Camino Real es en sí mismo un eje que articula intereses y potenciales productivos. En la medida que el turista demanda bienes y servicios, la prestación y comercialización de los mismos brinda posibilidades productivas que permiten ampliar la base de ingresos familiares a sus vecinos. Además, se convierte en un medio de comunicación, en la medida que posibilita enriquecer con mensajes cuyos contenidos den cuenta de la historia, del rol de los bosques a través de los cuales pasa en la regulación y disponibilidad hídrica, así como de los demás aspectos ambientales que benefician a propios y visitantes.

Lograr que el Camino Real sea un eje articulador de prosperidad, demanda procesos de fortalecimiento socio organizativo, capacitaciones generales y específicas; acuerdos y compromisos, tanto del sector público como del privado.

Es importante insistir en la importancia de cuidar los recursos naturales y para ello, la Fundación dedica parte de su tiempo a realizar actividades educativas y ha servido de espacio de concertación y de sensibilización ambiental para diferentes actores de la región y el departamento: CAR, CIDEA, Veedores del Rio Bogotá, Comunidad, ambientalistas, Alcaldía, Concejo Municipal, Consejo Territorial de Planeación, Clúster de turismo, entre otros.

Para la busca de soluciones y mejorar la visión ambiental del territorio es importante:

• Dar a conocer la importancia del DMI Tequendama Manjúi, como zona de recarga hídrica, corredor de aves (AICA) corredor biólogo de fauna y flora. Además de la importancia de los bosques de niebla, como Patrimonio Natural del Tequendama

• Mostrar sobre el territorio, la normatividad ambiental que ampara la conservación del bosque de niebla y el agua.

• Contextualizar a los actores del municipio sobre las problemáticas locales en relación a las mundiales: Cambio climático, la crisis del agua, la pérdida de biodiversidad, etc.

• Dar a conocer términos y definiciones, que ayudan a entender ambientalmente un territorio para su cuidado y mejoramiento.

• Poner en contexto a los municipios, sobre la importancia del EOT (esquema de ordenamiento territorial) y el cumplimiento de la sentencia del rio Bogotá.

• Realizar actividades participativas de aprendizaje, de conocimiento del territorio y de formas comunitarias de contribuir (proyectos) a la conservación de los recursos naturales.